ya lo dice la Sra. Webos: “comer hay que comer, y mejor bien que mal“. y estoy de acuerdo. por eso trato de organizarme y llevar una alimentación sana y variada. eso sí, más en modo foodie, que de aspirante a la ortorexia.

el caso es que en uno de lo últimos podcasts que he escuchado, por qué comer bien no es tan fácil como parece“, de Cristina Mitre con Miguel Ángel Lurueña , he podido:

  • no solo encontrar consejos bastantes útiles al respecto,
  • sino también confirmar que, en la buena alimentación, ciertos mitos son más bien leyendas,
  • y distinguir entre los sistemas de puntuación y aplicaciones nutricionales que ayudan y los que confunden.

y es que, si bien es cierto que no comemos bien porque no tenemos tiempo (ni para comprar, ni para cocinar, ni para comer tranquilos), también es verdad que podemos mejorar nuestra alimentación con poco esfuerzo, consumiendo productos de temporada y de cercanía, que siempre serán mejores y más baratos.

y también siguiendo estas indicaciones del podcast. ¿comes bien?

consejos para comer bien

como referentes a la hora de saber si comemos bien, de todos son conocidas la pirámide alimentaria y el plato de harvard. pero, ¿sabías que tienen limitaciones? pues resulta que sí: la pirámide alimenticia toma como base los cereales, en lugar de las frutas y hortalizas, y en el plato de harvard original ¡no aparecen los huevos! (fueron incluidos en una posterior revisión enfocada a los niños ya como una fuente de proteínas saludables).

en el podcast descubrí dos guías que facilitan mucho la labor del buen comer (escribiré sobre ellas):

mitos alrededor de la alimentación

clásicos que se dicen de toda la vida, pero que ¿son verdad?

  • una dieta saludable es una dieta variada, hay que comer de todo FALSO, lo que no es saludable, no hay que comerlo, lo bueno no convalida lo malo.
  • ningún alimento es imprescindibleFALSO, solo que hay que encontrar un sustituto adecuado
  • ¿dieta equilibrada es 50% hidratos de carbono / 30% grasas / 20% proteínas? — FALSO, porque si nos ponemos estricto, estas proporciones se podrían obtener a partir de alimentos no saludables. es decir, no es cuestión, por ejemplo, de ingerir un % de grases, si no que las grasas que se ingieran sean saludables.
  • hay que comer 5 veces al día FALSO, sin hambre, no hay necesidad de comer, no hay que obligarse
  • comer menos adelgazaFALSO, no se trata de cantidad, sino de calidad, que no es que comer poco adelgace, es que no engorda, pero solo si ese poco es saludable.
  • ya no hay patatas buenasFALSO, en realidad, es que hay más variedades, y hay saber cuál elegir:
    • compra patata nueva (piel fina) si la quieres freír, tienen más agua y menos almidón
    • compra patata vieja si la quieres cocer, ha perdido agua al haber pasado tiempo en cámaras de maduración (ojo que a veces se cepilla para que parezca nueva…)
    • compra “monalisa” si no lo tienes claro, es ambivalente
  • los yogures sin lactosa son un timoFALSO, contienen lactasa, encima de la que carecen los intolerantes a la lactosa
  • la leche y los yogures desnatados son mejores FALSO, los lácteos enteros tienen grasa buena, y quitarla hace que pierdan textura y sabor, lo que hace que se les añadan otras cosas para compensar…

sistemas de puntuación

  • Nutriscore, sello del que no nos debemos fiar (tema al que volveré):
    • tiene como misión informar sobre lo saludable (A) o no (E) que es un alimento
    • puntúa de forma negativa la energía (calorías), la sal, el azúcar y las grasas saturadas,
    • y de forma positiva la presencia de proteínas, fibra, frutas y verdura.
    • por lo que permite compensar, y hecha la ley, hecha la trampa:
      • si no tiene de lo negativo, y se pone de lo positivo, puntúa bien: por ejemplo, cereales de desayuno son B
      • si se tiene algo de lo negativo y nada de lo positivo, puntúa mal: por ejemplo, los frutos secos penalizan
  • sello de chile, sistema de clasificación fiable – solo puntúa lo negativo para avisar de que algo tiene mucho de eso. no se puede compensar añadiendo positivo, por lo que no se puede manipular.

aplicaciones nutricionales

y no podía faltar hablar de apps, que hoy en día no vale hacer nada sin descargarte una que te guíe o registre tus avances.

yuka es la app que no debemos usar – basa su puntuación en el NutriScore (tema a tratar), penaliza la presencia de aditivos (y estos no siempre son malos, los garbanzos en bote los tienen y son sanos), y premia que un alimento sea ecológico (sostenible no es saludable)

CoCo, la app fiable – se basa en clasificación de alimentos por grupos que, en base a su naturaleza y características, la OMS recomienda o no (así, los malos lo son, y punto), junto con la clasificación nova (que penaliza los productos según su grado de procesado, siendo los ultraprocesados los peor considerados) y el sistema de clasificación chileno

Una respuesta a “comer bien

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